Mejores agencias SEO para hoteles, medidas, no opinadas
Analizamos si su ficha sale en el mapa de su propia ciudad, qué dice esa ficha, cuánto llevan en activo y si declaran el sector.
Cada dato con su fuente y su fecha. Ninguna agencia paga por aparecer.
El dato que más importa, y que nadie te dice
Si la ficha de Google de cada agencia sale en el mapa de su propia ciudad al buscar su categoría.
Una agencia que vende SEO local y no aparece en el mapa de su ciudad es justo lo que conviene saber antes de firmar, y no lo publica nadie.
Ranking mejores agencias hoteles
Puntuación de 0 a 100
Suma ponderada de los datos medidos, con el sector pesando 45 de 100: sale al buscar el sector 30, en cuántas de esas búsquedas 15, ficha en el mapa 25, reseñas 15, valoración 10, antigüedad 5. Un «sin dato» no resta. Pasa el ratón por una barra para ver el desglose. Cómo se calcula.
45 agencias: desplaza el gráfico para verlas todas.
- Dai Marketing76
- Nubebook75
- NubeSEO70
- Roiback67
- Pylaris65
- Marketing para Turismo61
- Rex4media61
- Coco Solution60
- Nirmedia57
- Souvenir Marketing56
- Toup56
- CoMsentido55
- Comunicare55
- Asiri Marketing54
- JFT Comunicación54
- Runic Lab54
- openROOM53
- o10media52
- Creacom51
- Human Level51
- Anexeo48
- Eskimoz48
- FreshCommerce47
- Salto Consultores47
- Turisapps46
- Clicksun45
- Imparables Agency42
- Amplifica41
- Lagahe41
- Touristcheck 36041
- Turismo DMO41
- Nexumark39
- The big Web37
- Sextaplanta36
- Diwar Marketing35
- Keyweo32
- Reinvención Viajera32
- Sneakerlost32
- Roas Hunter31
- Web SEO Galicia31
- eThinking30
- Summum Marketing29
- Weblindrome28
- Avafa Consulting27
- BrandMedia26
Pasa el ratón por una barra (o tócala, en móvil) para ver su desglose.
Orden: por la puntuación de 0 a 100, donde 45 de los 100 puntos salen del sector: en qué puesto sale en Google.es cuando alguien busca una agencia para hoteles y en cuántas de esas búsquedas aparece. El resto son su ficha en el mapa, sus reseñas, su valoración y la antigüedad de su dominio. Es un orden por datos públicos, no un juicio sobre su trabajo: mide si Google las enseña, no cómo trabajan. Cómo se ha hecho.
«Sin dato» en antigüedad: los dominios .es no publican la fecha de registro por RDAP. Lo que no se ha podido comprobar nunca se estima ni se copia de la medición anterior.
Lo que sabemos del SEO para hoteles
Lo que se juega el sector en Google y lo que de verdad mueve la aguja. Es lo mismo que debería contarte cualquier agencia en la primera reunión.
Tu competidor no es el hotel de al lado: es la comisión
El hotel de enfrente te quita una reserva; el portal se lleva un porcentaje de todas, también de las de quien ya te conocía. Por eso el número que manda no es cuánta gente entra en tu web, sino qué parte de tus noches entra sin intermediario. Una propuesta que mida «visitas» y no el reparto entre directo e intermediado no está tocando tu cuenta de resultados, y la primera pregunta de una propuesta honesta es qué porcentaje es directo hoy.
El portal te descubre y luego te buscan por tu nombre
Es el patrón más repetido del sector y el que más dinero mueve: alguien te encuentra comparando en un portal, y antes de reservar escribe el nombre de tu hotel en Google para ver las fotos, la ubicación y qué dice la gente. Esa búsqueda ya la has ganado —te están buscando a ti— y lo único que decide si la reserva entra por tu puerta o por la del portal es lo que se encuentra ahí: la ficha, las fotos y por dónde se reserva. Es la parte más barata de trabajar y la que más se descuida.
Google tiene su propio sitio para reservar, y casi nadie lo mira
En la ficha de un alojamiento, Google enseña enlaces para reservar, y ahí aparecen los portales y puedes aparecer tú. Que tu web salga en esa lista no es automático: depende de una conexión técnica que alguien tiene que montar y mantener, normalmente entre tu motor de reservas y Google. Pregunta si la propuesta lo incluye y quién la mantiene, porque es el único sitio donde compites con el portal en su propia comparación y en el momento exacto de decidir.
Reservar directo tiene que dar algo que el portal no dé
Si por tu web se reserva exactamente lo mismo y al mismo precio, no hay motivo para hacerlo: el portal da más confianza y cancela más fácil. Lo que empuja el directo es lo que solo puedes dar tú —el parking, la salida tardía, el desayuno, la habitación que eliges—, y eso no lo decide una agencia: lo decides tú y ella lo cuenta. Una propuesta que no pregunte qué vas a ofrecer en el canal directo va a traerte visitas a una página que no convierte.
Tus reseñas viven en tres sitios y solo unas mueven el mapa
Google, el portal donde reservan y el de viajes: el huésped las lee todas y tú tienes que responderlas todas, pero solo las de Google pesan en que aparezcas en el mapa. Conviene que la propuesta distinga las dos cosas en vez de mezclarlas en un «gestionamos tu reputación». Y hay una rutina que nadie puede hacer por ti: pedir la reseña al salir, que es cuando el huésped todavía se acuerda de que todo salió bien.
Precios: no publicamos un rango
Las agencias no publican sus tarifas, y las de escaparate no son el precio que se acaba pagando. Antes que inventar un rango, decimos que no lo tenemos. Rangos generales del mercado →
Antes de firmar con una agencia
¿Qué parte de mis reservas es directa hoy, y a cuánto la queréis llevar?
Si la propuesta no empieza por ahí, no está mirando mi negocio.
¿Trabajáis los enlaces de reserva de mi ficha de Google, o solo la web?
Ahí es donde compito con el portal en su propio terreno.
¿A dónde va a apuntar el botón de reservar: a mi motor o a un portal?
¿Qué le vamos a ofrecer a quien reserve directo que no pueda darle el portal?
Si la respuesta es «nada», la web no va a convertir.
¿Qué hacéis con las reseñas de los portales de viajes y qué con las de Google?
No son lo mismo y solo unas mueven el mapa.
Si tengo varios establecimientos, ¿cada uno con su ficha y su seguimiento?
Una ficha para dos direcciones no la encuentra nadie.
¿Qué me vais a enseñar cada mes?
Si el informe habla de visitas y no de reservas directas o noches vendidas, no dice nada de mi caja.
Si me voy, ¿la web, las fotos y los accesos son míos?
Te garantizan la primera posición
Nadie controla el algoritmo de Google, así que nadie puede garantizar una posición. Quien la promete suele prometer también plazos y número de reservas.
Prometen un número de reservas o un porcentaje de directas
Ni el SEO ni nadie controla cuánta gente viaja a tu ciudad este mes, ni con qué presupuesto. Una agencia que pone una cifra en el contrato está vendiendo algo que no depende de ella —y menos en un sector que se mueve con la temporada, el puente y el vuelo que se cancela—.
Te prometen que vas a dejar los portales
Subir el directo es un objetivo razonable y se trabaja. «Quítate de Booking» no lo es: para la mayoría de los alojamientos el portal es de dónde viene el huésped que aún no los conoce. Quien lo plantea como todo o nada no ha mirado de dónde salen tus noches.
Ofrecen conseguirte reseñas
Comprar reseñas incumple las políticas de Google —que puede tumbar la ficha entera— y desde la Directiva Ómnibus es además una práctica comercial desleal con sanción. Pedírselas a quien acaba de dormir contigo es otra cosa, y es lo que hay que hacer.
Proponen crear más de una ficha para el mismo alojamiento
«Una para el hotel y otra para el restaurante», «una por cada apartamento». Cuando no son negocios distintos de verdad, son fichas duplicadas: las políticas de Google lo prohíben expresamente y el castigo no cae sobre la de más, puede llevarse por delante la buena con todas sus reseñas.
Te llevan a un motor de reservas y cobran de él sin decírtelo
Si la agencia se lleva una comisión del proveedor al que te enchufa, su incentivo y el tuyo dejan de ser el mismo. No es ilegal, pero tienes derecho a saberlo antes de firmar y a decidirlo tú.
Permanencia larga desde el primer día
El SEO tarda meses y un compromiso de unos meses es razonable. Doce o dieciocho sin salida, no: eso protege a la agencia, no al hotel.
La ficha, las reseñas y los datos de un hotel se pueden llevar desde un panel, sin contratar a nadie.
Si necesitas contenidos, enlaces o trabajo técnico continuado, ahí una agencia aporta lo que una herramienta no puede. Para lo demás, está local brain.
Cómo se ha hecho
Lo suficiente para que cualquiera pueda repetirla. Si algo no está aquí, no se ha tenido en cuenta.
- Quién entra
- Agencia de SEO o de marketing digital con web activa y sede en España, que declara el sector del alojamiento en su propia web: una página propia de servicio o de sector para hoteles, alojamientos o turismo, o el sector declarado en su portada. Las candidatas salen de una siembra automática y repetible —el top 30 de los resultados orgánicos de Google.es y las fichas de Google para ocho búsquedas del sector, que están escritas en el repositorio; en esta siembra respondieron LAS OCHO— y se criban con el mismo sondeo que alimenta la medición; la lista la compone ese criterio, sin que nadie la apruebe antes de publicarse. ESTE SECTOR TIENE UN DESCARTE QUE NO TIENEN LOS DEMÁS: la mayor parte de quien se anuncia «para hoteles» no vende esto, sino tecnología o gestión —motores de reservas, PMS, canales de distribución, check-in, consultoría de revenue management—. Son oficios reales y no son este, así que quedan fuera. También quedan fuera las escuelas y la formación turística, los medios y los directorios del sector, las herramientas de SEO que publican guías, los proveedores de hotel, y quien publica un listicle de «mejores agencias» como su página del sector: eso es la opinión que esta comparativa existe para no ser. Tampoco entran los profesionales individuales —esto es una comparativa de agencias—, ni quien solo menciona el sector en un artículo de su blog, ni quien tiene página propia de OTRO sector y para este solo una coincidencia de texto en la portada. Ni la agencia de quien publica este directorio: no se puede medir y ordenar una comparativa en la que se compite. LA SEDE SE COMPRUEBA CON LA DIRECCIÓN DE SU FICHA DE GOOGLE cuando la tiene, que es el único dato del proceso que dice el país sin fiarse de lo que cuente la web; de las que no tienen ficha, la sede no se ha podido verificar y solo se ha excluido a quien daba una señal clara de estar fuera. La duda queda fuera: si la web no se dejó leer, o si no se pudo distinguir si es una agencia de marketing o una empresa de tecnología hotelera, no entra. Ninguna agencia paga por aparecer ni por su posición, y no hay forma de hacerlo. Ninguna agencia paga por aparecer ni por su posición, y no hay forma de hacerlo.
- Reseñas
- Valoración y número de reseñas, por ReviewSense. Solo se acepta la ficha cuya web coincide con la de la agencia; si no hay coincidencia, «sin dato».
- Antigüedad del dominio
- Años desde el registro, por RDAP, el registro público de dominios. Los dominios .es no lo publican por esa vía.
- Al buscar el sector
- El dato del sector, y el que más pesa. Se buscan en Google.es —España y en español— las mismas búsquedas con las que se compone el censo («agencia seo hoteles», «agencia seo para hoteles»…), se miran los 100 primeros resultados de cada una y se anota el mejor puesto de cada agencia y en cuántas de ellas aparece. En esta medición respondieron 7 de las 8 que se pidieron; la otra falló en el proveedor de búsquedas, y una consulta que no responde no cuenta ni a favor ni en contra: por eso el denominador de cada fila es 7 y no 8. Hay un suelo: si respondieran menos de la mitad de las que se piden —o menos de 3—, esta página no se publicaría, porque con media medición no se puede ordenar a empresas reales. Responde a lo que la página promete: si alguien busca hoy una agencia para hoteles, ¿le sale esta? No dice nada de la calidad de su trabajo — eso no lo mide nadie desde fuera — y una agencia excelente puede no salir. Dice qué enseña Google, que es la parte que sí se puede comprobar.
- Sector declarado
- Si su web nombra el sector en la portada o en sus páginas de servicios. Es una comprobación automática: «no consta» significa que no lo encontramos, no que no lo hagan. Ya no puntúa: entrar en el censo exige declararlo, así que lo cumplen todas y repartía sus puntos por igual.
- Qué más dice su web
- De esa misma lectura salen dos cosas que aparecen en el resumen de cada agencia: qué servicios nombra, de una lista fija (ficha de Google, reseñas, citaciones, diseño web, Google Ads, redes sociales, contenidos, enlaces, auditoría y analítica), y si publica algún precio en euros. Las dos son coincidencia de texto en su portada y sus páginas de servicios, así que se dicen como lo que son: «su web nombra», no «ofrece». Los precios no se buscan en el blog, porque un artículo sobre cuánto cuesta el SEO no es su tarifa.
- Ranking Google Maps
- En qué puesto sale su ficha de Google en Google Maps al buscar su categoría principal, la que la propia ficha declara («agencia de marketing», por ejemplo): así no elegimos nosotros la palabra clave. La búsqueda se geolocaliza en el centro de la ciudad de su sede, no en su dirección, para que la cercanía no premie ni castigue a nadie. En Madrid, Barcelona y Valencia, ciudades densas y con mucha competencia, se busca desde cuatro puntos a 5 km de la propia ficha (norte, este, sur y oeste) y se publica el mejor de los cuatro, marcado con un asterisco que enseña los otros tres. Desde el centro de una capital no salía casi ninguna, y desde su propia puerta salían todas primeras: a 5 km se responde a si la ve alguien de su zona. Se miran los 100 primeros resultados, dos consultas y se publica la mejor. La ficha se identifica por su identificador de Google, nunca por el nombre. Posición medida desde el dashboard de local brain. Sin ficha, sin dato. Medida el 16 de septiembre de 2026.
- Puntuación de 0 a 100
- Suma ponderada de los mismos datos, con pesos fijos que suman 100: ficha en el mapa 25 (el #1 vale todo y decae en logaritmo: el #10 vale la mitad, el #50 un 15 %, fuera del top vale cero), reseñas 15 (escala logarítmica, 300 o más vale todo), valoración 10 (de 3,5 a 5), antigüedad del dominio 5 (15 años o más vale todo). Y del sector, 45 de los 100: en qué puesto sale en Google.es para las búsquedas con las que se compone el censo (30) y en cuántas de ellas aparece (15). Un «sin dato» no cuenta ni a favor ni en contra: la puntuación se calcula sobre los pesos con dato y se reescala a 100, y el desglose lo dice. Sin ficha de Google no hay puntuación. Es una suma de medidas, no una opinión.
- El resumen de cada agencia
- Al desplegar una fila, un párrafo con lo más relevante de lo medido: dónde está, cuánto lleva registrado su dominio, qué dice su ficha de Google, en qué puesto sale en el mapa de su ciudad buscando su propia categoría, si su web nombra el sector y cuánto suma en la puntuación. Las frases se componen con reglas fijas a partir de esos datos, no las escribe nadie a mano ni salen de leer sus reseñas: cada cosa que se afirma está medida y con su fuente en la misma fila. Las comparaciones («la que más reseñas tiene») se calculan entre las agencias medidas de esta especialidad. Lo que no se ha podido medir no se menciona: es un hueco nuestro, no un defecto suyo.
- Qué no se mide, y cada cuánto
- Ni los resultados de sus clientes (no son públicos ni verificables), ni los precios (no los publican), ni la calidad del trabajo (no se puede juzgar desde fuera). Se mide cada trimestre, con la fecha a la vista; pasados 6 meses la página avisa y pasados 9 se retira hasta volver a medir. Se publica solo con al menos 3 agencias con datos.
- Si un dato está mal
- Si eres una de las agencias y algo no cuadra, escríbenos desde contacto indicando el dato y la fuente. Lo comprobamos y, si procede, lo corregimos en la siguiente medición.